
Cozumel, 03 de enero de 2026. – Una denuncia ciudadana difundida públicamente este inicio de año expone un presunto caso de violencia física, verbal y amenazas ocurrido la madrugada del 1 de enero en el bar Metropolitan, en el municipio de Cozumel, Quintana Roo.

De acuerdo con el testimonio de la víctima, los hechos ocurrieron mientras celebraba el Año Nuevo en el establecimiento, en compañía de su sobrino, la pareja de éste —quienes se encontraban de vacaciones— y un grupo de amistades. En la misma mesa se encontraban Alejandro «N» y Humberto «N», a quienes la denunciante señala como conocidos indirectos, sin mantener amistad alguna con ellos.

Según relata, al momento de retirarse del lugar y mientras conversaba con una amiga, Humberto Cruz intervino de forma agresiva tras la negativa de la mujer a asistir a un “after”. La situación escaló rápidamente cuando el sujeto habría comenzado a lanzar insultos machistas y xenófobos, así como amenazas verbales en su contra.

Ante esta agresión, el sobrino de la denunciante solicitó respeto y calma, lo que —según el testimonio— detonó una agresión verbal y física en su contra por parte de Humberto «N», sumándose posteriormente su hermano Alejandro, lo que derivó en una pelea dentro del establecimiento.

Los hechos no concluyeron ahí. Ya en el exterior del bar, la denunciante asegura que ambos hermanos continuaron agrediendo físicamente a un amigo del grupo, Roberto quien se encontraba en el suelo tras haber sido retirado por personal de seguridad. Al intentar auxiliarlo, la mujer afirma que recibió un golpe directo en el rostro, ocasionándole lesiones físicas y la fractura de un diente, además de golpes en cuello y cara.

Como resultado de la agresión, su sobrino presentó heridas abiertas y múltiples golpes, su pareja sufrió una lesión en el pie que requirió sutura médica, y el amigo agredido resultó con fractura nasal y diversas contusiones.

La denunciante también señaló que, pese a solicitar apoyo, el personal de seguridad del bar se negó a intervenir, limitándose a recomendarles retirarse del lugar y advirtiéndoles que “no sabían con quién se estaban metiendo”.

Antes de lograr retirarse, Humberto «N» —según el testimonio— habría intentado agredirla nuevamente, lanzando amenazas directas, asegurando que habría represalias y que conocían su paradero.

Mediante esta denuncia pública, la víctima expresó temor por su integridad y la de su familia, dejando constancia de que no mantiene conflicto alguno con otras personas y señalando directamente a Humberto y Alejandro como responsables de cualquier daño o situación que pudiera presentarse posteriormente.

Finalmente, la denunciante subrayó que la exposición de estos hechos busca visibilizar la violencia, prevenir represalias y exigir justicia, así como llamar la atención sobre la actuación del personal de seguridad del establecimiento ante situaciones de riesgo.